El Chorizo de León vuelve a demostrar en 2025 por qué es uno de los grandes referentes de la gastronomía española. Tradición, calidad certificada y adaptación a las nuevas formas de consumo se unen en un año especialmente positivo para el sector, con cifras que avalan su fortaleza y proyección.
Dos formatos, un mismo sello de calidad.
Durante 2025, el Chorizo de León ha llegado a los consumidores a través de dos formatos que combinan herencia y modernidad:
• Corras (sartas), el formato más tradicional, ligado al saber hacer artesanal y a la identidad del producto.
• Loncheado, presentado en blíster de 100 gramos, pensado para la comodidad, el consumo diario y los nuevos hábitos del consumidor.
Ambos formatos comparten un denominador común: la garantía de un producto único, elaborado según los estándares que definen al auténtico Chorizo de León.
Cifras que hablan de éxito.
En 2025 se han comercializado 2.069.000 corras de Chorizo de León, lo que equivale a 899.565 kg, cerca de 900 toneladas de producto certificado.
Estas cifras confirman que el formato tradicional sigue siendo el gran protagonista del mercado, manteniendo viva una forma de consumo profundamente arraigada.
El formato loncheado continúa ganando presencia gracias a su practicidad: 1.990.000 sobres de 100 gramos puestos en el mercado, lo que supone un total de 199.000 kg de Chorizo de León listos para disfrutar en cualquier momento. Este crecimiento refleja la capacidad del sector para innovar sin perder la esencia.
Más de 1.000 toneladas de Chorizo de León certificado
La suma de ambos formatos arroja un balance muy positivo para 2025: 1.098.565 kg de Chorizo de León certificados, lo que supone aproximadamente 1.099 toneladas.
Del total producido, alrededor del 82% corresponde al formato en corras y el 18% restante se comercializa en formato loncheado.
Un producto con presente y futuro
Los datos de 2025 confirman el excelente momento que vive el Chorizo de León. Un producto que mantiene el peso de la tradición, refuerza su presencia en el mercado y se adapta a las nuevas demandas del consumidor, sin renunciar a la calidad y al origen que lo hacen único.
